martes, 11 de marzo de 2014

Scorpions - Palacio de Vistalegre, Madrid, 8 de Marzo de 2014 [Gira de Despedida]

EL ADIÓS DE SCORPIONS
 

El pasado 8 de Marzo la mítica banda alemana se despedía de los fans españoles que se dieron cita, por segunda jornada consecutiva, en el Palacio de Vistalegre de Madrid.

(También puedes leer la crónica y otros muchos contenidos en http://www.zeppelinrockon.com/2014/03/cronica-del-concierto-de-scorpions-en_9.html )
 
El buen tiempo había llegado a la ciudad y con él la gira de despedida de los míticos Scorpions. Teníamos una cita con la nostalgia, con la grandeza de una música que se empeña en ser eterna. Era el momento de la despedida. Los Scorpions se retiran, aunque lo hagan sin prisa, y nadie está dispuesto a olvidar esos temas que durante décadas han ocupado un lugar destacado en la banda sonora de nuestras vidas. Era tiempo de recordar, de enfundarse el uniforme del rock and roll, de levantar los cuernos, los puños, de saltar, de quedarse sin voz y, por encima de todo, de agradecer a una banda única todo lo que nos ha dado. Porque llegará el momento y ‘Wind Of Change’ no volverá a sonar y no nos quedará más que los buenos recuerdos. El recuerdo del día en el cual vimos a Scorpions por última vez.
Caras conocidas entre los primeros en llegar a la cola, nuevos amigos venidos desde todos los rincones del país y un ambiente festivo. Todos sabíamos que era una noche especial. El momento que habíamos esperado estaba cada vez más próximo y los nervios comenzaban a hacer acto de presencia. Poco a poco vestimos de gala Vistalegre por segunda noche consecutiva. Todo estaba preparado.
 
Steel Panther irrumpió con energía en el escenario, acompañados de un sonido nefasto... El fantasma de Vistalegre aparecía de nuevo... Al escuchar los primeros temas cobraba fuerza el temor a que durante toda la noche el sonido fuese tan penoso... Por fortuna, llegado el momento, mejoró considerablemente y pude respirar aliviado.
Qué decir de los amigos de Steel Panther... Nunca me gustaron los grupos chorra y, por consiguiente, no me agradaron en absoluto. Verlos me produce vergüenza ajena y es una lástima, porque hay canciones que tienen potencial, un potencial que torna en ridículo con cada alusión a la polla del cantante que, por otro lado, me interesa más bien poco. Hablaron demasiado y tocaron más bien mal (los instrumentos digo), siendo el único miembro salvable el guitarrista, Russel Parrish, que nos mostró pequeños destellos de calidad. Mención especial merece el patético personaje del bajista, muchas tonterías pero lo que es tocar, tirando a poco. A pesar de todo, los últimos dos temas fueron bien acogidos y se fueron entre una calurosa ovación, seguramente debida en gran medida a lo que estaba por llegar. En resumidas cuentas, me esperaba algo más que movimientos de cadera y bromas sin gracia que el público ni entendió ni tenía demasiadas ganas de entender. Telonear a Scorpions en su última gira es un gran privilegio y merecerían disfrutarlo grupos que se dedicasen a hacer buenas canciones en lugar de a hacer el gilipollas.
Superado el trance, era hora de ver a nuestros héroes. Se apagan las luces, el público enloquece y la batería se eleva en las alturas. Los alemanes saltan al estrado con los acordes de ‘Siting In The Tail’ de forma espectacular pero sin contar aún con un sonido aceptable. Al respetable no parece importarle, van a disfrutar al máximo con estos tipos. ‘Make It Real’ y un gran ‘Is There Anybody There?’ coreado por el público dieron paso al primer momento álgido de la noche. ‘The Zoo’ sonó potente, rebosante y los miembros del grupo se divertían. Cuando me quise dar cuenta el sonido había mejorado mucho, siendo posiblemente el concierto en Vistalegre en el que mejor he visto sonar (al menos desde mi posición), quién lo diría. No faltó la instrumental ‘Coast To Coast’ seguida de ‘Loving You Sunday Morning’ y poco después esa maravillosa dupla: ‘Send Me An Angel’ y ‘Holiday’. La intensidad con la que el público madrileño se entregó en ese momento me hizo sentirme orgulloso… Mecheros ondeando, lágrimas y todas nuestras voces fundidas con la de Klaus. Acústicas picudas y muchos sentimientos.
 
Volvíamos al ataque con ‘Raised On Rock’ y, justo a continuación, una de mis favoritas, ‘Tease Me, Please Me’. Impresionante, como siempre, fue ‘Blackout’ en la que entre luces salió Rudolf disfrazado y con una fantástica guitarra humeante, corriendo por todo el escenario, dándonos todo, ¡está hecho un chaval! Ay, me estaba empezando a emocionar… Llegaba la recta final y una parte de mí no quería… Son demasiado grandes. ‘Six String Sting’ y la apoteósica ‘Big City Nights’ así me lo recordaron. Quedaba tan sólo la traca final de un concierto que estaba cumpliendo sobradamente con todas las expectativas.
A nivel individual destacaban, como no podía ser de otro modo, Klaus, cuya voz brilló y no flaqueó en ningún momento, y el inigualable Rudolf Schenker, cuya sonrisa permanente es agua bendita para el espectador, pura energía. Mucho más flojos habían estado Matthias Jab, con un extenso solo más bien insípido, y Maciwoda, que me sigue pareciendo un extraño 10 años después de que se uniese a la banda. Y emotivo más que brillante fue el anterior solo de batería de James Kottac, con un repaso en las pantallas gigantes a los grandes discos de la banda y finalizando con la ya mítica escena del ‘Rock & Roll Forever’ tatuado en su espalda.
En medio de una gran ovación llegaron los bises, esas canciones imperecederas que hasta el menos adepto entona, esas canciones que colocan a Scorpions entre los más grandes de la historia de la música. Sonaron, efectivamente, ‘Still Loving You’, ‘Wind Of Change’ y ‘Rock You Like A Hurricane’. Y sí, lloramos, saltamos, hubo abrazos, besos y gritos enloquecidos. Veteranos y jóvenes sentimos como nunca ese ‘Take me to the magic of the moment on a glory night…’. Pero aún nos tenían guardada una sorpresa a los fans que primero compramos las entradas y llenamos el recinto, los que les animamos a dar un segundo concierto, los que de ninguna manera podríamos habernos perdido aquel momento histórico. Rudolf no se acordaba del inicio de la canción, pero Matthias le refrescó la memoria entre sonrisas cómplices y nos regalaron una preciosa ‘When The Smoke Is Going Down’.




Y se terminó, por desgracia, lo que casi con seguridad, fue el último de sus conciertos en nuestro país. Seguramente lejos de lo que en su día fueron, nos volvieron a enamorar con su música y podéis jurar que es un amor que va a durar hasta el final de los tiempos. Les debemos mucho, yo el primero, y nunca me cansaré de darles las gracias por sonar durante mi vida cuando más falta me hacía.

Madrid, 9 de Marzo de 2014



 

Titulares:


 

SCORPIONS ARRASA EN MADRID
 
EL ÚLTIMO AGUIJONAZO DE SCORPIONS EN ESPAÑA
 
SCORPIONS SE DESPIDE DE SU PÚBLICO ESPAÑOL
 
SCORPIONS LO VOUELVE A HACER: ÉXITO ROTUNDO EN SU SEGUNDO CONCIERTO
(Europa Press - http://www.europapress.es/chance/cineymusica/noticia-scorpions-vuelve-hacer-exito-rotundo-segundo-concierto-capital-20140309125647.HTML )

HASTA SIEMPRE, SCORPIONS
(Diario Financiero - http://www.diariofinanciero.com/2014/03/07/hasta-siempre-scorpions/ )

SCORPIONS SE DESPIDE DE ESPAÑA
(El Siglo De Torreón- http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/969936.scorpions-se-despide-de-espana.HTML )




  Setlist:


Setlist de Steel Panther

 Eyes Of A Panther

Tomorrow Night
Asian Hooker
Just Like Tiger Woods
Guitar Solo
Party Like Tomorrow Is The End Of The World
Community Property
Death To All But Metal


Setlist de Scorpions

Sting In The Tail
Make It Real
Is There Anybody There?
The Zoo
Coast To Coast
Loving You Sunday Morning
The Best Is Yet To Come
Send Me An Angel
Holiday
Raised On Rock
Tease Me Please Me
Hit Between The Eyes
Kottak Attack
Blackout
Six String Sting
Big City Nights

Bis:

Still Loving You
Wind Of Change
Rock You Like A Hurricane

Bis 2:

When The Smoke Is Going Down


"I'm still loving you, I need your love...
I'm still loving you"


 

 

Todas las fotografías que aparecen en esta entrada fueron tomadas por Pablo A. Martín en Madrid el 8 de Marzo de 2014.

viernes, 7 de marzo de 2014

Ciclo de conferencias breves 'Criminales sin conciencia': Jim Collins


Buenas noches, soy Jim Collins, más conocido a nivel internacional como ‘el Malhechor de la Ensalada’. Si no han oído hablar de mí, cosa que dudo, les aclaro que mi maravilloso nombre artístico fue obra del periodista Rocky Joe Malone, que se refirió a mí en su reputada columna del periódico local como el peligroso psicópata que atemoriza a toda la ciudad con sus crímenes con aceite de oliva, cebolla, lechuga y, en algunos casos, huevo cocido. Básicamente, mi modus operandi consiste en esperar en algún rincón oscuro al incauto adecuado (preferiblemente con un peso menor de 130 kilos) y golpear a la desprevenida víctima con un puerro repetidas veces hasta hacerla perder el conocimiento y entonces aliñarla brutalmente. En los círculos más cool y prestigiosos de delincuentes famosos todos me conocían por mi manía de utilizar, para mis verdes fines, exclusivamente productos de primerísimo nivel y, a menudo, recién sacados de la huerta. Mis últimas víctimas han sido la sensual señorita Ensalada Mixta y su marido, banquero de profesión, el señor Ensalada Romana. Por si fuera poco, me siento muy honrado al anunciarles que hace pocos días se hizo oficial la noticia de que me será concedida una estrella en el paseo de la fama, acto precedido por una gran fiesta donde se darán cita las mayores celebridades del país.

Pero, queridos amigos, ahora todo se derrumba y mi vida pierde poco a poco su brillo. El colectivo ecologista Salvemos a las Berenjenas presentó una demanda contra mí porque consideraron inaceptable que exprimiese una berenjena transgénica en la nariz de la señorita Ensalada de Queso en lugar de una ecológica que cumpliese con la estricta normativa internacional. La justicia, con inusual presteza, ha dictaminado una orden de alejamiento por la cual no puedo ni debo aproximarme a menos de 500 metros no sólo de una berenjena sino de cualquier otra Solanácea.

He pensado repetidas veces en el suicidio, pero cada vez que coloco con esmero cebolla picada en las orejas de un anciano recupero las ganas de vivir.
 
 

miércoles, 5 de marzo de 2014

John Mayall - Teatro Lara, Madrid, 4 de Marzo de 2014 [Gira 80º Cumpleaños]

JOHN MAYALL, A SPECIAL LIFE

Me he criado con la música de John Mayall sonando constantemente, mi primer instrumento fue una harmónica, antes incluso que la flauta dulce del colegio, los solos de Eric Clapton, Peter Green y Mick Taylor han llenado mi cabeza y anegado mi corazón por completo desde que era un crio, siempre me he sentido a gusto conviviendo con vinilos de T-Bone Walker, Freddy King, JB Lenoir, Robert Johnson o BB King, escuchando lo que sólo ellos saben decir y sintiendo lo que sólo ellos expresan… El amor que siento por el blues se remonta más allá de lo que alcanzo a recordar y John y sus Bluesbreakers fueron los artífices de ello. Por eso, entrar en el Teatro Lara y encontrarme a ese mito justo a mi lado, vendiendo sus propios discos, acercarme, comprarle ‘A Special Life’, su último trabajo, darle la mano emocionado, balbucear un ‘Gracias por mostrarme el blues’, verle sonreír y contestar algo así como ‘Oh, me alegro de oír eso, gracias por venir’, fue algo que nunca olvidaré, una de esas experiencias que te marcan como si fueras ganado.
 
Muchos pensábamos que a sus ochenta años, el padrino blanco del blues se subiría a un escenario para cumplir, sin dejar de ser tan correcto como se espera de una figura como él pero sin excesos… Y entonces… One, two, three, four… Pam, a la mierda mis pronósticos, a la mierda la idea de vieja gloria que tenían algunos, a la mierda todo, ¡este tío es dinamita! El cuarteto de Mayall nos iba a dar el mejor espectáculo de blues que puedes encontrarte. Y, ¡qué cuarteto! Virtuosismo, clase y sentimiento para dar y tomar. Greg Rzab es el mejor bajista que he visto en mucho, mucho tiempo, no es de extrañar que haya tocado y girado con leyendas como Buddy Guy, Jimmy Page, Govn’t Mule, los Allman Brothers, Jeff Beck o el mismísimo Eric Clapton, su solo de bajo fue totalmente sobrehumano y, ciertamente, hubiese agradecido un buen babero. A la batería, desde Chicago, el señor Jay Davenport, padre ese mismo día, un batería con clase, con talento, contundente y con gusto que nos maravilló a todos, nada que ver con esos aporreadores de tambores que abundan hoy como malas yerbas. A las seis cuerdas, Rocky Athas cerraba el cuarteto liderado por el propio Mayal, apodado Texas Tornado y con varios discos en solitario a sus espaldas, el guitarrista estadounidense nos deleitó con la angelical voz de su Gibson Les Paul y esa forma de tocar que, por momentos, te transportaba a la edad dorada de los Bluesbreakers.
 
Aunque todo el concierto fue soberbio, a partir de ‘All Your Love’ del mítico Beano álbum la banda se calentó de verdad. Solos perfectos, arreglos excepcionales y un buen rollo encima del escenario digno de mención. Mayall ha declarado en varias ocasiones que la banda actual es la mejor con la que ha estado y que no se imagina un grupo mejor con el que salir a la carretera y, sinceramente, me lo creo. Lo demostraron con creces, pusieron el blues encima de la mesa para que nos diésemos un festín, rematado, cómo no, por un ‘Room To Move’ espectacular como postre de la casa y que nos puso en pie a mí, a mi padre, a mi compañero y amigo de primera fila, a las señoras y a los viejos bluesmen, porque la edad en el blues carece de importancia, es una música eterna porque eterna es su alma, y si no díganselo a los ochenta añazos que lleva consigo el mítico músico británico. Bailaba, reía, soplaba su harmónica, blandía su guitarra y tocaba su teclado, como antaño, como en los videos, como en los vinilos. Su voz sonó segura, sin tener nada que envidiar a la de hace 30 años. Este hombre va a morir entre blues, porque no hay otra manera, porque el blues, como una fiel mujer, nunca te abandona, mientras sientas cada nota, mientras entiendas que es mucho más que doce compases.
 
A mis diecinueve años, ha sido la primera vez que he podido ver a John Mayall y sólo le pido a Dios que no sea la última.  
 
Pablo A. Martín Grande
Madrid, 5 de Marzo de 2014

 
 
Todas las fotografías fueron tomadas el 4 de marzo de 2014 en la ciudad de Madrid por Pablo A. Martín y José A. Martín  y el cartel se ha tomado de la web oficial del organizador.
 
 
All the love I miss loving, all the kiss I miss kissing
All the love I miss loving, all the kiss I miss kissing
Before I met you baby, never knew what I was missing...

lunes, 3 de marzo de 2014

Pequeños poemas (Toma 29)

 
Escóndete bajo el sombrero
Que con tanto disimulo cubre tu cabeza.
 
3 de marzo de 2014

Pequeños poemas (Toma 28)

 
Ondeando cien banderas
Ninguna con estrellas
Y con las barras en el bar.
 
3 de marzo de 2014

sábado, 1 de marzo de 2014

Colaboraciones Literarias - Revista Letras de Parnaso (Edición 18)



El número de marzo de 'Letras de Parnaso', revista en la que colaboro, ya está disponible. Como cada mes, nos trae arte a raudales y los mejores contenidos. En esta ocasión no incluye ninguna de mis obras pero estoy seguro de que les encantará. ¡Más, y mejor, en abril!

domingo, 23 de febrero de 2014

La invasión británica o Estudio sobre el uso de manera indiscriminada de palabras en inglés


El siguiente texto es un fragmento del capítulo 32 del libro La historia de mi lengua y también del Castellano del reputado profesor universitario y coleccionista de sellos Gustavo Matacabras que mostramos en exclusiva y en el cual el autor expone su punto de vista sobre la utilización de palabras de origen anglosajón en el lenguaje actual.

 

(...) No me refiero ya a la utilización de 'ok' u 'okay' en lugar de 'vale' o del precioso 'de acuerdo' del que disfrutamos en nuestra rica lengua, ni tampoco de que la palabra 'petting' se imponga a nuestro 'magreo' o al célebre 'arrimar la cebolleta', hablo de la aventura que supone ir a una tienda de ropa deportiva y a la sorpresa producida al descubrir el alto nivel de inglés que se antoja necesario para encontrar sentido a las minuciosas explicaciones de la dependienta: No claro, ese pantalón no lleva bolsillo para las llaves porque es de 'fitness' y no de 'running', pero oiga, tenemos unas fundas especiales de colores para guardar el 'iPhone' o el 'Android'. La expresión que proyectó mi cara sólo es comparable a la que puso Abel cuando su mujer le anunció que Caín cenaría con ellos en Navidad. Después de este duro golpe a mi moral (y teniendo en cuenta que tengo un Alcatel) no pude más que ir a buscar mi coche al 'parking' después de recoger el 'ticket', aunque, eso sí, no sin antes tomarme un 'brunch' y comprarme un 'single' de La Romántica Banda Local.

 

Las conclusiones que podemos extraer del texto son claras. En primer lugar, que uno de los principales problemas de la humanidad en la actualidad es la dificultad de realizar ejercicio físico en la calle y poder entrar de nuevo en casa a la vuelta. En segundo lugar, y no por ello menos importante, el hecho de que al autor le gusta más La Romantica Banda Local que practicar submarinismo rodeado de tiburones, aunque el texto no alcanza a desvelar si más o menos que practicar espeleología ataviado con un traje de Napoleón.

jueves, 20 de febrero de 2014

Colaboraciones Literarias - Revista Letras de Parnaso (Edición 17)



El número de febrero de 'Letras de Parnaso' nos trae una entrevista con el actor Daniel Albaladejo, nuevas secciones y, un mes más, uno de mis poemas. No se pierdan esta bella Edición 17. Saludos.

Colaboraciones Literarias - Programa Extra Fantástica de Radio 3 (RTVE) (Noviembre 2013)


Puestos ha desempolvar colaboraciones pasadas, no me gustaría olvidarme de una que me hizo gran ilusión. Un pequeño experimento sonoro de mis amigos de Radio 3. De una grabación de lo más deprimente hicieron algo extraordinario. Desde aquí un saludo al programa Extra Fantástica (http://www.rtve.es/radio/radio3/extra-fantastica/), únicos en su especie.

Colaboraciones Literarias - Revista Letras de Parnaso (Edición 16)



Un nuevo poema en la edición 16 (Enero de 2014) de 'Letras de Parnaso' con Ángeles Caso en la portada y con interesantes contenidos culturales. Sin duda fue la mejor forma de dar la bienvenida a un nuevo año lleno de versos.